Tlapaleria Brunsviga

Historias, ideas y reflexiones de todos colores

Archive for the ‘Para pensar’ Category

Inquietudes y reflexiones

Rumbo al mundial: Violencia contra extranjeros.

Posted by leonardus on April 22, 2006

Durante ésta última semana una noticia ha ocupado los encabezados de la prensa. Se trata de algo inconcebible: Un ingeniero de origen etiope, casado con una alemana, con dos hijos, y que él mismo ha recibido la nacionalidad alemana, ha sido golpeado brutalmente por dos ultraderechistas. Al momento de ocurrir los hechos, habló por teléfono con su esposa. Ella pudo escucahr las injurias y agrsiones de que fué objeto su marido, quedando éstas grabadas. Ermyas M., el agredido, se debate aún entre la vida y la muerta. Los lamentables hechos ocurrieron en Postdam, cerca de Berlin. Para mas información es español seguir ésta liga.

Generalmente se piensa que el odio existente en Alemania hacia los extranjeros, es por que éstos les quitamos (me tengo que incluir) empleos a los alemanes, y por vivir de ayuda social. Ermyas, un ingenierio calificado, no vive de asistencia social, y tampoco le quita el trabajo a nadie. Como en mi caso, para ser contratado en la empresa dónde trabaja, seguramente tuvo que esperar hasta que no hubiese ningún alemán igualmente calificado que él, o algún otro ciudadano de la Unión Europea, para recibir el puesto.

La agresión a los extranjeros no es nada nuevo, ni es privativo de Alemania. Eso pasa en Europa y en todo el mundo. Recientemente ha habido varios casos de agresiones verbales hacia jugadores extranjeros durante los juegos de futbol de la liga española. El año pasado el grupo de Ska mexicano, Panteón Rococó, también se vió envuelto en una agresión de éste tipo. En esa ocasión los agresores eran minoría, y a sabiendas de ello, lo hicieron sólo por gusto. Luego quisieron hacer pensar a la policía que los agredidos habían sido ellos. Aquí está el resto de la historia.

Lo que tienen en común los dos casos, es que ocurrieron en la misma región: Postdam. Curiosamente se encuentra muy cerca de Berlin, que es para mi gusto, la ciudad multicultural y cosmopólita de Alemania por excelencia.

El desempleo en el este de Alemania, es el mayor de toda la nación. Cierto es, como mencioné antes, que quienes no tienen trabajo en esa región culpan a los extanjeros. En mi opinión, ese no es el mayor problema, por que si bien es cierto que existe resentimiento, casi nunca se manifiesta con violencia física. Lo lamentable es que existe la violencia per sé, violencia como deporte, violencia como forma de vida. El pretexto es lo de menos.

En la revista Stern fué publicado un artículo sobre grupos, algo así como bandas pero carentes de la oraganización y vinculación entre sus miembros como la de las bandas en México, que encuentran grupos similares con el simple objeto de golpearse hasta que alguno de los bandos se rinda o quede aniquilado. Han trascendido videos y fotografías que los mismos integrantes de éstos gupos hacen con el objeto de analizar los combates para mejorar la estrategía la siguiente vez. Cómo si se tratara de un juego de foot-ball americano.

A menos de dos meses para el campeonato mundial de futbol todos éstos hechos toman mucha fuerza, principalmente por que Alemania está ya bajo los reflectores de la atención mundial. ¿Será que presenciaremos dos contiendas deportivas simultáneas? Me refiero al futbol y a lo que quita el sueño a los organizadores; que estos grupos violentos incursionen en escena y arrementan contra aficionados solo por deporte.

Yo confío que los ciudadanos universales como Goethe y Schiller predominarán, y llevarán a su máximo el enunciado de la Oda a la alegría de Schiller: ¡Uniros millones, en un beso para todo el mundo!. (Seid Umschlungen Millionen, dieser Kuß der ganzen Welt!).

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Una caminata de pascua

Posted by leonardus on April 17, 2006

Es domingo de pascua. El sexto que paso por éstas tierras. Llueve. Escuché en la radio una emisión sobre la caminata de Pascua de Goethe, con algunos de sus poemas y distintos matices culturales: un Lied de Schumman, los pinos de Roma de Respighi, una breve charla sobre Hans Hohlbein “el jóven”. El conductor pregunta: “¿Por qué razón en su grabado de la última cena aparecen sólo siete de los apóstoles?” ¿alguien lo sabe? (Aunque perezca ser una preguntada sacada del cuestionario aplicado a extranjeros que quieren la nacionalidad alemana, no lo es). A esa emisión le sigue una misa en vivo desde la catedral de Dresden. La escucho sólamente por la magnífica interpretación en vivo de la misa de la coronación de Mozart. Todo ello me pone en ánimo de emprender una caminata en tiempo y espacio.

El jueves pasado, 13 de abril, se celebró el centenario del nacimiento del minimalista y máximo expositor del teatro del absurdo, el irlandés Samuel Beckett. Sus personajes, muertos en vida y sin esperanza alguna en el género humano, han sido interpretados, por uno de los máximos expositores de la escuela de Frankfurt, Theodor Adorno, como paradigma de la deshumanización, la enajenación y la instrumentalización del hombre al servicio de la técnica, a través de su obra “Fin de Partida”. Recomiendo la lectura de éste interesante artículo al respecto.

¿Por qué razón me viene a la cabeza todo ésto? Beckett, al igual que Goethe, emprendió una caminata dejando atrás su tierra natal. Él estaba profundamente enamorado de la lengua francesa, y emigró a Paris. Gran parte de sus obras, incluyendo la más famosa, Esperando a Godot, fueron escritas en francés. Murió en Paris y se encuentra enterrado en Montparnasse.

También en Paris, pero en Montmartre, se encuentra sepultado el filósofo y poeta alemán, Heinrich Heine. Miguel Ángel me contó sobre él la siguiente anécdota: Alguna vez, en un intercambio epistolar con sus amigos en Alemania, le preguntaron cómo se sentía él en Paris, su nuevo hogar. Él respondió diciendo que a partir de ese momento, la expresión como pez en el agua cambiaría por como Heinrich Heine en Paris.

Con Beckett no comparto su visón pesimista y sombría del mundo, si no el amor por descubrir una lengua. Ya lo dice Borges: Mi destino es la lengua castellana….Pero a ti, dulce lengua de Alemania, te he elegido y buscado solitario. Aunque no podré hacer cambiar una frase, como Heine hiciera, me siento en Alemania en mi elemento, y degusto observar el mundo desde mi guarida.

Mi caminata se inició hace seis años y no sé cuanto tiempo más durará. Observo a mi tierra desde la lejanía, la añoro y cada día descubro nuevas facetas de la cultura que me forjó. Cruzar las grandes aguas fue para mí cruzar el Aqueronte, un viaje culminante, una pequeña muerte, con un renacimiento implícito. En forma de óbolo vinieron conmigo mis experiencias en México, que en gran medida han determinado el rumbo de mi búsqueda.

Para mi gente, los que me despidieron, me había enfundado en un mito, tal vez incluso me había mitificado. Muchos no saben como es la realidad en la que vivo ahora, y lo que conocen es a través de mis palabras escritas. Incluso recién llegado, a veces tenía la impresión de que algunos amigos hacián una especie de reuniones espiritistas para hablar conmigo por medio del, en aquél entonces moderno, chat. Pensaban que yo había pasado a mejor vida. Era un sentimiento difícil de describir.

Para los que me acogieron en la nueva vida, caí del cielo o emergí de los infiernos. Era un ser extaño sin pasado. Nadie esperaba nada de mí, lo que me permitía hacer cualquier cosa. Ninguna de sus estrictas reglas me ataba o restringía. Escapaba a ellas por provenir de algún otro sitio. Mas aún. Para algunos encarnaba o encarno todavía incluso la añoranza de autenticidad y tradición, envolviéndome así en otro mito.

Con el paso del tiempo, tengo ya una historia en éste lugar. También me siento bien aterrizado, aunque sigo buscando nuevos derroteros. Al volar a México y regresar a Alemania, siento dos veces dolor por dejar mi gente y mi hogar. Ello me divide en dos sitios, y a éstas alturas no pertenezco a ninguno de ellos. Es extraño. Por otro lado tengo el placer de sentir dos veces llegar a casa, cosa que disfruto hasta la saciedad.

¡Felices Pascuas!

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Bienvendos a la guagua

Posted by leonardus on April 14, 2006

La primera vez que escuché la palabrita fué de un cubano. Me dijo: “tenemos que apurarnos para alcanzar la guagua”. Desde entonces me pareció singular y llena de fuerza propia. Me imaginaba que era una especie de dromedario exótico empleado para atravesar las áridas comarcas….

En Tenerife volví a encontrar el vocablo. Hoy en día son modernos medios de transporte incluso con pantallas electrónicas que anuncian la siguiente estación. En una de esas pantallas fué donde leí la frase: “Bienvenidos a la guagua”. Buscando la forma de viajar por la isla (sin un auto) llegué hasta un edificio que ostentaba en todo lo alto el letrero “Central de guaguas”. Pensaba que la palabra era simplemente un mote, pero me hizo mucha gracia verla escrita.

Se trata de una expresión que los peninsulares no emplean. Es una peculiaridad que los canarios comparten con los cubanos.

La primera pregunta que me hacían los compañeros de trabjo cuando les contaba que iría a Tenerife era: ¿van a rentar un auto para viajar por la isla? En su momento me parecía normal. Parece tener un estrícto sentido práctico. Ahora lo observo como algo muy alemán por un lado, y representativo de una sociedad que le rinde culto al automóvil como armadura de acero, símbolo de status y divisa de autonomía.

Durante mi paso por el instituto Goethe en México, me había forjado la imagen de una sociedad alemana con una conciencia ecológica muy desarrollada. Me imaginaba que, en comparación con México, no existía una obsesión por poseer un auto, ya que era factible usar la bicicleta por ejemplo. Incluso ese pensamiento me llevó a reducir el uso del carro empleando transporte público y bicicleta. Esto último puso de verdad en peligro mi vida, ya que en México no existe ni la cultura ni la infraestructura para usar la bicicleta como medio de transporte.

Ahora pienso que Alemania es la Meca del culto al auto. Éste no se basa, como en México, en la diferencia clasista de quienes no tienen los medios para aduirir un Auto, y quienes si lo pueden hacer. Más bien se basa en que que el auto es el máximo icono de valores impregnados en la mentalidad alemana: independencia, aislamiento, comodidad, y reverencia a la técnica como pragmatismo. Además no hay que olvidar que la industria automotriz es literalmente el motor de la economía alemana. Ello podría ser la razón de no tener límite de velocidad en algunas autopistas, para tenderle una pista de pruebas a los modelos de autos modernos, y así fomentar su consumo.

Hoy en día el automovil tiende a perder su sentido práctico, por la gran cantidad de vehículos que existen. No se puede seguir considerando como opción de transporte única. La modernidad ha alcanzado al auto en la forma de tener que combinarlo con otros medios. Si no se hace así perderá su sentido práctico.

No obstante, todas las otras bondades viven indelebles en la mente de quienes lo veneran incondicionalmente.

Bastaba mirar el estacionamiento del hotel dónde me alojé en Tenerife para percatarse que estaba repleto de alemanes: Durante el desayuno por las mañanas varias hileras de autos idénticos rebosaban sobre él. Durante el día se esfumaban para llegar en caravana antes de la cena.

Casi todos ellos se perdieron entonces la experiencia de montarse en la guagua. Concuerda con lo que observé desde la perspectiva guagüense: los menos turistas viajando en ese medio eran alemanes.

¿Se puede vivir sin auto hoy en día? Durante mucho tiempo en México pensé que no, pero me quivocaba A pesar de que en mi papel contribuyo al desarroll tecnológico, me gusta vivir sin televisión, sin teléfono celular y sobre todo sin Auto. Ésta última gran irreverencia al país de los autos ha incrementado notablemente mi calidad de vida. Cuándo me mudé de Stuttgart a Braunschweig, busqué un departamento ubicado estratégicamente, cerca del centro de la ciudad, y a 10 minutos al trabajo caminando por un parque.

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Buenavista Social Club y la nostalgia imperialista

Posted by leonardus on March 28, 2006

En Europa es bien conocido el fenómeno de Buenavista Social club, sobre todo a partir de popularidad que le álcanzó después del documental del cineasta alemán Wim Wenders.

Hace unos días apareció en la prensa mexicana un reportaje sobre el fin de la era de éste fenómeno musical, que me hizo reflexionar sobre las causas del enorme éxito de este grupo de viejitos en Europa, dado que el son cubano no es nada nuevo. ¿Por qué tuvo tanto éxito aqui? y al mismo tiempo ¿por qué no lo tuvo en paises de Latinoamérica?

Por otro lado, en la revista Letras libres fué publicado el magnífico artículo Latinoamérica como baratija de Carlos Granés, en el que se explora el terreno de como el orden en la sociedad de los paises de Europa occidental implica una alienación de los individuos a través de las instituciones, según la visión utilitaria de la técnica respaldada entre otros por Michael Focault, y acogida en el seno del Marxismo.

La pérdida de autenticidad, identidad y tradición que de ahí P1010085.JPGderivan hacen, según éste enfoque, que los ciudadanos de los mencionados paises añoren dichos elementos indefinibles. Emprenden una búsqueda de ellos y los suelen encontrar en países con un desarrollo económico menor dónde el orden de las instituciones no los habría erradicado, por ejemplo en Africa y Latinoamérica. Ésta añoranza es definida por Renato Rosaldo como la nostalgía imperialista. Impulsados por ella, los europeos son capaces de saciarla através de diversos objectos o posturas, por ejemplo artesanías, que los mismos oriundos de éstos lugares fabrican ex profeso para deleite y consumo de visitantes primer-mundistas.

Quisera entonces colocar las dos partes juntas ¿Es acaso el éxito de Buenavista Social club un paradigma de la nostalgia imperialista?

Bueno, me voy a meditar la respuesta unos días a las islas Canarias, pero dejo los enlaces a otros dos artículos de actualidad relacionados con Buenavista: Murió Pio Leyva y El tiempo acaba con la era del Buena Vista Social Club.

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